Reseña: Just a Geek

En una reciente compra compulsiva en la tienda online de O’Reilly decidí apostar por este libro autobiográfico de Wil Wheaton. Compré el ebook, naturalmente, y lo estuve leyendo en el prototipo de e-reader V60 de GRAMMATA que estamos usando para un proyecto en la empresa.

Wil Wheaton no era para mí nadie hasta que tuvo un cameo en The Big Bang Theory (episodios The Creepy Candy Coating Corollary y The Wheaton Recurrence) . No recordaba que había sido un actor adolescente en Star Trek – La Nueva Generación (y me encantaba esa serie) interpretando el papel de Wesley Crusher, un cadete en el Entrerprise-D, hijo de la doctora Beverly Crusher.

Tema

La progresiva liberación de Wil Wheaton de su éxito adolescente en Star Trek  y la reafirmación de su carácter de escritor y geek.

Resumen

El libro combina en un 25%/75% antiguos extractos de su blog wilwheaton.net a principios de siglo con reflexiones e historias que ayudan a contextualizarlos. En ocasiones, Wil Wheaton juega a autopsicoanalizarse empleando esas antiguas entradas en el blog como síntomas de una tara mental. Esa tara mental es el eje central del libro y se refiere a su relación de amor-odio con su participación en Star Trek – La Nueva Generación cuando era un adolescente y su posterior decisión de abandonar Star Trek y buscar una carrera de éxito como actor, algo que nunca llegó.

Wil Wheaton, tras estudiar arte dramático durante varios años, descubre que se le ha pasado el arroz y ya no es ni reconocido ni querido en Hollywood. Se obliga a sí mismo a distanciarse de Star Trek y lo que representa y se obsesiona con probar a todo el mundo que puede hacer más cosas que el personaje de Wesley Crusher en La Nueva Generación. A ello se le suma su condición de padrastro de dos hijos a los que quiere poder mantener económicamente pero a los que sistemáticamente (junto con su mujer) “decepciona” (sentimiento interno, no de su familia) por sus continuos fracasos en decenas de audiciones en las que prácticamente siempre recibe un desolador segundo puesto.

Poco a poco, Wil Wheaton va madurando y ganando confianza en sí mismo. Ciertos eventos (su participación en la película de La Nueva Generación, Némesis, y el reencuentro con la familia de actores de la serie, la vuelta a ciertas convenciones internacionales de Star Trek, apariciones en concursos de la televisión, etc) resultan fundamentales para que deje de ver Star Trek como una pesada carga (¿y si hubiera seguido en la serie?) y la tome como una magnífica etapa profesional que ya pasó pero de la que guarda el privilegio de seguir siendo “alguien” en el mundo Star Trek. Sin aptitudes iniciales para las ciencias, Wil Wheaton se reencuentra con el ordenador, aprende los fundamentos del desarrollo de páginas web y se vuelca en la escritura de su web wilwheaton.net.

Esa proyección pública de sus sentimientos (en algunos casos, como reconoce en el libro, plagadas de medias verdades y autoengaños) lo pone en contacto con la gran comunidad de aficionados de la serie y le proporciona un vehículo de desahogo y consuelo. En ciertos momentos es esta otra gran familia en Internet la que le sirve de acicate para reinventarse a sí mismo.

Finalmente, tras una serie de desafortunados incidentes con diversas audiciones, Wil Wheaton abandona definitivamente su carrera como actor y abraza el geekismo y la profesión de escritor. Just a Geek no es su primer libro pero es el primero que centra ambos aspectos.

Opinión

El libro está correctamente escrito en un registro informal y es una verbalización directa de sus pensamientos. En ese sentido, el libro bien podría haber sido una larguísima charla bien ejecutada, algo en lo que tiene bastante experiencia Wil Wheaton y por lo que es frecuentemente invitado a congresos.

En ocasiones se hace muy repetitivo tanto el arrepentimiento por haber dejado prematuramente la serie como las exageraciones (muy en la línea yankee, claro) sobre lo genial que era tal y cual persona. Es comprensible porque el libro trata de su salida de una situación de tormento personal pero una vez que has captado el mensaje no es necesario volver una y otra vez sobre ello. Lo de las exageraciones, que se leen más en los extractos de su blog que en el resto del libro, parecen propias de alguien preocupado por quedar bien (“Seriously guys, he was the COOLEST MAN ON EARTH!”, por ejemplo).

Hay menos geekismo en el libro de lo que yo esperaba aunque hacia el final menciona su apego creciente por GNU Linux y los derechos civiles en Internet (será fan de Cory Doctorow y su libro “Little Brother”, digo yo), por lo que en ese sentido me decepcionó un poco. Por otro lado, sin embargo, cuenta numerosos detalles de dos mundos a los que no solemos tener acceso y que agradecí bastante:

  • El de los actores y los durísimos y arbitrarios procesos de selección y audiciones.
  • El de las convenciones tipo Star Trek o ComicCon desde dentro de la organización o de los invitados.

Existe un punto que me tiene sorprendido y para el que espero encontrar una respuesta clarificadora. El libro cuenta una época desde el 2000 hasta el 2003, creo recordar, pero se ha publicado en 2009. Son muchos años de diferencia y en 2009 se produjo un hito notable (creo) para él. Participó en The Big Bang Theory y lo hará en otras series del ramo como Eureka. No hay mención en el libro sobre esta vuelta a su antigua profesión, a la que decidió dejar hace años.

Independientemente de esto último, el libro me gustó mucho, se leía de corrido y proporcionaba información divertida sobre el mundo de un ex-actor trekkie. Probablemente me suscriba a su nuevo blog (el de wilwheaton.net lleva cuatro años congelado) y siga sus peripecias con información previa muy valiosa. Hay que reconocer que no debió de ser fácil para él exponerse a través de un libro sabiendo que, tras el día D de publicación, la vida sigue y todos sabemos ahora buena parte de sus dirty secrets

Tenemos gato, se llama Goblin

Nos hemos rendido en la batalla por el control mundial y hemos aceptado el regalo de un gato en adopción. Llevamos dos meses con él y tendrá unos seis meses. Es principalmente negro y le hemos llamado Goblin. Prometemos dar poco la brasa.

Reseña: El país de las Furgonetas Blancas

Este libro, de Borja Cardelús y Muñoz-Seca y editado en 2009 por la editorial Tierra Adentro,  me lo prestó un compañero del trabajo. Me comentó que era una visión un tanto exagerada de los defectos de la sociedad española y creo recordar que hizo mención explícita al famoso tema de los funcionarios.

Durante unos meses lo dejé encima de una mesa sin encontrar el momento de leerlo y hace una semana tomé la determinación de hacerme con él y en apenas unos días (se lee muy rápido) me encontré pasando la última página.

Antes de escribir esta reseña he buscado por internet alguna otra anterior sin mucho éxito pero continuaré con esa tarea y actualizaré esta entrada si acierto a encontrarla.

Tema

La progresiva degradación de la sociedad española de principios del siglo XXI

Resumen

El libro se presenta mediante una ficticia clase universitaria en EE.UU en el año 2025 en donde el profesor presenta el caso particular de España de principios del siglo XXI, en donde se desaprovechó la segunda (la primera fue tras el descubrimiento de América) oportunidad de convertirse en una gran nación. Posteriormente, con la fórmula de entremeses teatrales, se suceden 26 capítulos temáticos en donde se enjuicia por parte del autor un elemento característico de la sociedad española mediante el empleo de personajes y situaciones arquetípicas.

Opinión

Dejando a un lado la prosa correcta y rápida idónea para un entremés, el libro es deshonesto en su promesa inicial de explicar el porqué del declive de una suerte de España ucrónica en el 2025. En los primeros capítulos del libro, con humor irregular, se presentan situaciones relacionadas con el escaso espíritu emprendedor español y la tendencia hacia su némesis, el autónomo de chapuzas y transportista (que se vale de furgoneta blanca, de ahí el título del libro). También hay hueco inmediato para la sátira del mundo funcionario, la poca disciplina y respeto en el seno familiar o el pésimo civismo de muchos vecinos españoles.

Hasta los primeros ocho entremeses, el libro parece mantenerse en línea con el prólogo y uno comienza a jugar mentalmente a adivinar el siguiente tema escogido. ¿Será el modelo de financiación autonómico? ¿tal vez la polaridad política y el efecto del voto útil? ¿se hablará de la relación con terceros países o la Unión Europea? ¿riesgo permanente de fuga de cerebros? ¿baja competitividad en modelos nearshoring? ¿comentará el autor su visión sobre España y su oportunidad perdida en Latinoamérica? ¿sobre el mermado espíritu científico y el decaimiento de las vocaciones por la Ingeniería o las ciencias puras?

No. En absoluto. Poco a poco, pero decididamente, el libro deja paso a un panfleto de sesgo político difícil de digerir sin grandes dosis de bicarbonato sódico porque del poco rastro de humor se pasa, inequívocamente, a una acidez disparada a bocajarro. Andaluces vagos, vascos etarras, sindicatos corruptos, funcionarios fraudulentos, administración pública stalinista y deshumanizada, niñas abortistas y clínicas cómplices, jóvenes de botellón y presumiendo de suspensos, policía de mentirjillas y jueces blandengues, persecución policial a los castellanoparlantes en Cataluña, mujeres que simulan maltrato para deshacerse del indefenso marido, paisanos sólo movilizados por cuestiones deportivas, treceañeras obsesionadas con perder la virginidad…

En fin, el resultado es que los impuestos son intrínsecamente malos, que el funcionario sólo cree en otra Santísima Trinidad, la Dieta, el Moscoso y la Queja Santa, que estamos sepultados por burocracia injusta y caprichosa, que los niños de hoy en día son pequeños demonios sexuales y drogadictos, que las jóvenes se convierten en máquinas de abortar y que el País Vasco quedan impunes las leyes pro-euskaldunes y los proetarras.

Vamos, un perfecto compendio de una conversación carca y demagógica.

En la contraportada del libro puede leerse «El País de las Furgonetas Blancas es una sátira, una visión humorística y descarnada de la sociedad española actual, que en lugar de encaminarse hacia el equilibrio y la prudente mesura está tomando las derivas que conducen al esperpento, volviéndose caricatura de sí misma».

Yo hubiera redactado algo así: «El País de las Furgonetas Blancas es un panfleto político-moral en donde el autor juega al despiste con un planteamiento interesante sobre una España futura desaprovechada y sin rumbo pero que finalmente no es más que la visión paranoica y apocalíptica de un autor obsesionado con unos valores y unas formas de hacer las cosas. Del por qué el autor sospecha que España no alcanzará un status superior, ni rastro, pero de que somos un país de vagos y que las niñas visten como guarras, hay para llenar dos sacas.»

En definitiva, un buen ejemplo de falacias dialécticas.

Happy Everyone Draw Mohammad Day!

Debido a una corriente cada vez mayor de censura y amenaza por parte de religiosos islámicos radicales, en algunos países que creíamos que habían superado ya el debate sobre la importancia de la libertad de expresión, se han detectado posturas de falso relativismo moral o, directamente, miedo, relacionadas con la parodia del fundamentalismo islámico.

Al contrario que la burla de todo tipo de ideas políticas o religiosas (judaísmo, protestantismo, hinduismo, catolicismo) se percibe como un elemento más o menos afortunado de la libertad de expresión, aquéllas con destino el Islám deben pasar por numerosos filtros previos para considerarse “aceptables”.

Hoy celebramos esta iniciativa, que consiste en presentar un dibujo hecho por cada uno de nosotros del profeta Mahoma sin ninguna intención más allá de hacerlo, sin más, porque no concebimos que no se pueda hacer algo así por mucho que a otros les parezca un atentado moral o religioso.

El mío lo he dibujado directamente a mano alzada con el GIMP :-)

Más info en Skepchick o Pharyngula.

Convocatoria de «Escépticos en el pub» – 24-04-2010

Publicado en el blog de Escépticos en el Pub:

La edición anterior, que lidió con una de las obras pictóricas más famosas del mundo (aunque hay gente que cree que es otra cosa), fue un éxito de crítica y público. A pesar del puente, logramos reunir a más personas que en las anteriores ediciones y conseguimos averiguar que existe una reliquia consistente en un estornudo del Espíritu Santo. Cosas veredes, Sancho, que no creyeres. Aún sin saber si en la siguiente convocatoria vamos a seguir cabiendo en The Clover House, tenemos la temeridad de anunciar la cuarta entrega de Escépticos en el Pub para el día 24 de abril (último sábado de mes, como es costumbre). Jesús Zamora Bonilla, Vicerrector de Planificación y Asuntos Económicos de la UNED, director del postgrado en Periodismo científico y comunicación científica de la misma universidad, director de DivulgaUNED, entre otras cosas, además de editor de A bordo del Otto Neurath, vendrá y nos hablará del Diseño Inteligente, con el título «Cuando el ‘filtro explicativo’ de Dembski se llenó de cal». Si alguien no identifica al tal Dembski, lo mejor será que se pase por el pub (calle Almansa, 85) el día señalado a las 19:30, hora habitual, para enterarse de la historia. La otra opción es leerse este enlace, pero seguro que será mucho menos divertido. Como de costumbre, existe un formulario para confirmar la asistencia tanto a la charla como a la cena posterior; es recomendable rellenarlo para que podamos tener una estimación. La entrada sigue siendo gratuita (y así seguirá, FSM mediante) y sólo se pide realizar al menos una consumición, aunque sea un refresco, para que los amables propietarios del pub nos sigan dejando reunirnos por la cara.

La crónica de la convocatoria anterior está colgada en el blog: Crónica de Escépticos en el Pub (27-03-2010)

Ada Lovelace Day: Roberta Williams

El 24 de marzo es el «Ada Lovelace Day». Este día, promovido por Finding Ada, sirve al propósito de dar a conocer a mujeres de especial talento en ciencia y tecnología que, por el hecho de ser mujeres, fueron ignoradas. La idea es simple; encuentras una mujer de esas características y escribes algo sobre ella publicándolo el 24 de marzo. En realidad, no es necesario que sea por escrito, fórmulas tipo podcast o artísticas son igualmente válidas.

Dado que estoy seguro de que las mujeres más importantes tendrán cobertura más que de sobra, he preferido centrarme en “segundas figuras” y he encontrado una que me ha parecido curiosa: Roberta Williams.

Roberta Williams nació el 16 de febrero de 1953 en La Verne, en el sur de California. De pequeña tuvo siempre fama de tímida pero también era conocida en la familia por su imaginación desbordante. Muy a menudo relataba a sus padres y hermano pequeño lo que la noche anterior, en la cama, había elucubrado en sus mundos fantásticos.

En sus estudios superiores conoció a Ken Williams, con quien se casó con 19 años y con quien ha tenido dos hijos D.J y Chris.
¿Por qué elegí a Roberta Williams para el Ada Lovelace Day?
Sencillo, es una de las pocas mujeres que ha tenido un papel importantísimo en la industria y la cultura de los videojuegos. Cuando leo la (respetable) revista EDGE UK y veo las fotos “profile” de los diferentes estudios de creación de videojuegos, no es raro ver una o dos mujeres compartiendo primer plano con otros compañeros. El problema es que si te fijas en las doce o quince filas del resto de compañeros del estudio que quedan detrás, no se ve ni una. El fotógrafo, muy inteligentemente, impone un criterio de no representatividad (la foto queda más bonita pero también ayuda a favorecer ciertos roles sociales entre las mujeres). Curioso, porque las mujeres representan entre el 30% y el 40% del público jugador hoy en día…

Roberta Williams fundó, junto con su marido, la empresa On-Line Systems en 1980 que en 1982 se transformó en Sierra On-Line. Efectivamente, fue protagonista en el nacimiento de la industria de videojuegos pero no sólo eso; fue la disñadora/creadora de juegos icónicos de gran influencia posterior como: Mystery House (1980), considerada la primera aventura gráfica, la mayoría de los títulos de King’s Quest (1984-1992) y Phantasmagoria (1995), un juego de terror con escenas polémicas.
En 2002, el prestigioso portal GameSpy publicó una lista de las 30 personas más influyentes en el mundo de los videojuegos y allí, en el número 23, estaba Roberta Williams, la única mujer.

Recuerdo bien varios juegos de King’s Quest y sigo considerándolos un magnífico ejemplo de juego de aventura fantástico. La atmósfera con ciertos toques de fábula y cuentos de hadas era el perfecto compañero de los libros de literatura fantástica que uno podía leer en los 80 y 90.
Fue esta saga, King’s Quest, la que cimentó las bases para el género de las aventuras gráficas. Para hacernos una idea, otro de los hitos en este género, Maniac Mansion, de Lucas Arts, es de 1987 mientras que King’s Quest I era ya de 1984, King’s Quest II de 1985 y King’s Quest III de 1986. Loom y The Secret of Monkey Island no llegarían hasta 1990.

Roberta Williams no tenía dotes de programadora como su marido pero sabía exactamente lo que quería en cada juego y exprimía al máximo las capacidades técnicas de los ordenadores de entonces (fundamentalmente Apple). El mismísimo Jim Henson, encantado por la primera tanda de videojuegos de On-Line Systems (los llamados Hi Res Adventures) le propuso crear el juego Dark Crystal, que acompañaría a la película del mismo nombre que se estaba rodando. Roberta Williams aceptó encantada y fue invitada al estreno y a conocer a Jim Henson en persona.

La empresa Sierra On-Line iba viento en popa en la segunda mitad de los 80 y en 1988 Roberta Williams tomó una decisión importantísima para King’s Quest IV; la protagonista sería una mujer, la Princesa Rosella. Esto convirtió al juego King’s Quest IV en el primer videojuego gráfico en presentar a una mujer como protagonista. Muchos empleados de la propia Sierra On-Line y expertos de la industria lo consideraron un error fundamental pero Roberta Williams sostenía que a la mayoría de los hombres el sexo del protagonista les era indiferente y había también muchas mujeres jugadoras que solicitaban un protagonista femenino. El juego fue un éxito total y facilitó el camino para el cambio de los estereotipos sexuales en los protagonistas de videojuegos.
En 1990, Roberta Williams diseñó y publicó King’s Quest V, un nuevo referente en las aventuras gráficas que consiguió vender la epectacular cifra de 500.000 de copias. Por otro lado, King’s Quest VI, publicado en 1992, es considerado por el público y la crítica como el mejor juego de toda la saga.

En 1995, Roberta Williams publicó Phantasmagoria, un enorme juego de terror con la última tecnología de grabación digital de actores sobre croma que ocupaba 7 CDs. Este juego vendió 1 millón de copias pero también recibió duras críticas de la prensa por ser demasiado explícito en algunas escenas de violencia y, en particular, por mostrar una escena de violación.

En los años sucesivos, Sierra Online fue vendida y Roberta Williams pasó a ser colaboradora en algunos juegos de la nueva dirección de la compañía. Su último trabajo fue “King’s Quest, The Mask of Eternity” que aunque se vendió bien no fue la revolución en la que confiaba Roberta por su adopción de tecnologías 3D (las tarjetas gráficas de la segunda mitad de los 90 ya toleraban bien esta fórmula).

Roberta Williams es conocida como “The Queen of Adventure Gaming” y, tras retirarse en 1999 y dedicarse a viajar y a escribir junto con su marido, Ken, sigue siendo reconocida como una pionera en la industria del videojuego. Sin su iniciativa ya en 1980 ni la creación de la empresa Sierra On Line, sería difícil imaginar un panorama de videojuegos semejante hoy en día. Su talento para el diseño de videojuegos, las tramas elaboradas o sus apuestas tecnológicas y personales la configuran como una personalidad histórica no siempre reconocida fuera de círculos expertos.

Dejo dos elementos controvertidos para el final. Por un lado, su aparición en la portada del juego Softporn, de On-line Games (la de la derecha) y, por otro, sus comentarios en alguna entrevista en la que reconocía que ella diseñaba juegos para gente madura y con cierta cultura, lo que le ha valido críticas por su elitismo. El escrito exacto es éste:

Back when I got started, which sounds like ancient history, back then the demographics of people who were into computer games, was totally different, in my opinion, then they are today. Back then, computers were more expensive, which made them more exclusive to people who were maybe at a certain income level, or education level. So the people that played computer games 15 years ago were that type of person. They probably didn’t watch television as much, and the instant gratification era hadn’t quite grown the way it has lately. I think in the last 5 or 6 years, the demographics have really changed, now this is my opinion, because computers are less expensive so more people can afford them. More “average” people now feel they should own one.

Podéis leer dos entrevistas en estos dos enlaces: #1 (1999) y #2 (2006).

Roberta Williams no tuvo formación científica en absoluto pero estuvo rodeada de ingenieros, físicos y matemáticos y les sirvió de liderazgo e innovación para unir el mundo técnico y el creativo. Probablemente por esto último no pueda ser una candidata idónea para el Ada Lovelace Day pero estoy seguro de que el espíritu de la iniciativa se mantiene intacto.

Reseña: La Guerra del Anillo (The War of the Ring)

Ayer jugué por primera vez a la edición en español del juego de tablero The War of the Ring (La Guerra del Anillo). El juego original, editado en España por la empresa Devir, está ambientado en el final de la Tercera Edad de la Tierra Media, en la época en la que se desarrolla la historia del El Señor de los Anillos.

El juego,  sin influencias peliculeras, contiene trabajo artístico de John Howe y la estética recuerda mucho a cómo se representaba el mundo tolkieniano en los noventa. En sí, es un juego para dos jugadores, aunque permite llegar a tres o cuatro. Éstos se alternan un turnos corales para mover tropas, jugar a la política y manejar a la Compañía del Anillo (avanzarla en secreto o corromperla).

El tablero es bastante grande y representa el noroeste de la Tierra Media dividido en reinos y regiones. Además, hay multitud de ciudades, villas y protecciones además de bastiones especiales que tienen un gran protagonismo estratégico.

En una partida con dos jugadores, uno controla a La Sombra y otro Los Pueblos Libres. La Sombra se compone de Sauron, Saruman y los Hombres del Sur y del Este. Los Pueblos libres, a cambio, aglutinan a Rohan, Gondor, el Norte, los Elfos y los Enanos. Esto se representa sobre todo por la presencia de los ejércitos en diferentes localizaciones y las capacidades limitadas (Pueblos Libres) o ilimitadas (La Sombra) de reclutamiento.

En las partidas de tres o cuatro jugadores, Los Pueblos Libres y La Sombra se fraccionan intentando mantener un equilibrio de poder en el juego. En el caso de cuatro jugadores, por ejemplo, uno lleva a Gondor y los Elfos, otro Rohan con el Norte y los Enanos, otro al Rey Brujo y el último a Saruman y los Hombres del Sur y del Este. La victoria pasa a ser objetivo de cada equipo (bueno o malo) y no del jugador particular.

La disposición inicial del juego es la siguiente:

La Guerra del Anillo (The War of the ring): Initial setup
Read the rest of this entry »

Review of Skeptics in the Pub: Madrid 30/01/2010

Summary: Last Saturday, the first Skeptics in the Pub event in Spain took place in Madrid. Nearly 60 people attended the meeting to talk about the proposed theme ‘Astrology’. After the 20-minute speech, everyone joined the debate and was soon exchanging points of view of how Astrology was absurdly present in today’s world. As 100% of the audience turned out to be skeptic-minded, the debate followed a consistent path of self-criticism and daring proposals. Before the end, a hobbyist magician performed some well-known Uri Geller’s tricks, later explaining the rather dullness of the underlying technique. The first Skeptics in the Pub in Madrid was considered a total success though some limitations mostly regarding audio problems should be fixed in the future. The Madrid Skeptics in the Pub group plans to hold at least one event bimonthly.

Read the rest of this entry »

Reseña: «Little Brother», de Cory Doctorow

No he querido leer ninguna reseña antes de leer la mía, ni siquiera la de Angela. “Little Brother” es un libro especial y si te deja indiferente es que estás en otra liga generacional (aunque compartamos edad). El argumento es relativamente sencillo de explicar: un atentando terrorista de enorme magnitud sobrecoge a San Francisco y las medidas policiales que se adoptan posteriormente recortan derechos civiles fundamentales en beneficio de una promesa de seguridad y captura de los responsables y sus simpatizantes. Un chico de 17 años, al que le gusta trastear con los ordenadores y los gadgets se ve involucrado de lleno en una trama de espionaje, secretismo y movilización que emplea, en parte, una red de Internet paralela llamada Xnet.

Desde el punto de vista literario, la novela no destaca especialmente y en muchos puntos detecto los síntomas claros de un autor que tiene demasiada prisa por avanzar y librarse de las palabras e ideas que se agolpan en su cabeza (el libro lo escribió en dos meses sin apenas descanso). A pesar de ello, es muy agradecida y tiene diálogos brillantes o descripciones muy acertadas. En ciertas partes se torna pedagógico ya que el autor considera vital que se comprenda bien la tecnología que subyace a ciertos puntos del argumento.  En mi caso llovía sobre mojado pero, salvo la explicación de criptografía de llave pública, todas me parecieron más que acertadas y hasta entretenidas. La acción se desarrolla en San Francisco y, tras realizar un viaje allí, era magnífico visualizar las calles y localizaciones por las que se mueven los protagonistas. Reconozco que esto multiplicó los efectos positivos de la historia pero, a juzgar por el carácter de libro de culto en la cultura geek-nerd-hacker, creo que no fue decisivo para mi veredicto.

El libro es una apología de los derechos civiles. La privacidad, el derecho a ser diferente, a no cumplir la norma y a disentir. En el eterno debate sobre Privacidad vs Seguridad, el libro defiende la primera y no renuncia a la segunda. En los tiempos que corren, cuando al mismo tiempo que en los aeropuertos instalan cabinas que te “desnudan”, en un vuelo retrasado de Bilbao a Barajas nadie me pidió el DNI para embarcar, piensas en la expresión “Security Theatre” y te das cuenta de la espiral de paranoia a la que estamos siendo conducidos.

El ciberactivismo desplegado en el libro es sano y motivador. No hay falacias lógicas evidentes y Cory Doctorow se asegura de poner en boca de otros personajes los mejores argumentos a favor de un estado semipolicial. Los métodos para asegurar la intimidad y el anonimato se vuelven críticos para la supervivencia y te sientes identificado con la tecnología y los valores que se ponen en práctica.

El protagonista tiene 17 años y en el libro hay claramente una crítica contra los adultos (yo entraría en esa definición) pero bien podría tener 25 ó 30 y no perder un ápice de interés. Quizá, eso sí, dificultara un poco el juego del enamoramiento adolescente :-)

Es un libro que está “al día” pero es posible que pierda actualidad en unos años. Por ello, recomiendo encarecidamente su lectura ya mismo. No esperes, deja momentáneamente lo que estés leyendo y ataca este libro (no es muy extenso). Puedes descargarlo en http://craphound.com/ y tiene licencia Creative Commons. No sé si hay traducción “aceptable” en español pero no emplea un inglés muy elaborado.

Creo que fue curioso que el destino quisiera que terminara de leerlo en un aeropuerto, aunténtico panteon de la locura antiterrorista, en el ebook reader que tenemos desde hace unos años y que compramos… en el viaje a San Francisco.

Escépticos en el pub – introducción

Es 1999. En un pub de Londres se celebra la primera edición de Skeptics in the pub, de la mano del Dr. Scott Campbell. Es una reunión informal con un formato sencillo: un orador da una charla corta sobre un tema determinado (escogido y anunciado de antemano), y luego las discusiones se siguen a pie de barra, entre pinta y pinta. Poco después comienzan a surgir eventos hermanos en otras ciudades inglesas, para luego dar pie a más ediciones en localidades de Europa, América del Norte, Canadá, África, Australia y Nueva Zelanda.

A finales del año pasado, desde ARP-SAPC, se comenzó a barajar la posibilidad de inaugurar el primer evento de este tipo aquí en España. En Madrid, concretamente.

Después de un par de reuniones preventivas en el lugar escogido, podemos decir, no sin temblores nerviosos, que el día 30 de enero, sábado, se celebrará la primera entrega de Escépticos en el pub – Madrid, en el pub The Clover House (calle Almansa, 85) a las 19:30 (y sin una hora de finalización definida). El tema escogido para la inauguración será algo tan genérico como La Astrología y correrá a cargo de Ismael Pérez Fernández. La asistencia está abierta a todo el que tenga curiosidad por saber por qué la carta astral es una chufa y por comprobar que los escépticos somos tipos hasta majos (y algunos, dicen, incluso tienen ropa de colores, pero yo no los he visto); y cuantos más seamos, mejor.

No hay que pagar por la entrada (de hecho, no hay entrada: la planta de arriba del pub es nuestra si conseguimos engañar convencer a suficientes personas), pero sí se recomienda confirmar asistencia para saber si es viable la utilización de la planta superior del Clover House o no. Para llevar mejor el recuento de (potenciales) asistentes, se ruega enviar confirmación a esta dirección de correo.

Actualización: hay ciertas variaciones respecto al plan inicial. Aunque la hora de cierre sigue siendo indeterminada, la planta superior (que es la que tenemos reservada) debe desalojarse antes de las 21:30 porque en el pub sirven cenas. Si alguien tiene pensado quedarse a cenar, rogamos avise al enviar confirmación para poder dar una estimación al dueño del bar. También, aunque la entrada sigue siendo gratuita, los dueños del bar sí que nos han dicho que lo óptimo sería que cada asistente se tomase “un algo” (aunque sea un refresco, vaya) a lo largo de la tarde. Imaginamos que eso no será un problema, pero creemos que no está de más comentarlo.



Diferentes tipos de templos




The Splendid Library

Originally uploaded by magic fly paula

En un reciente viaje a Portugal quise volver, aunque fuera fugazmente, a Coimbra 12 años después de un congreso del IAPS. Volví a disfrutar de la sensación espectacular que me invadió entonces cuando entré en la Biblioteca Joanina construida en el siglo XVIII.

La mandíbula inferior se cayó sola y mi respiración se quedó en un mínimo vaivén pulmonar mientras mi cuello se esforzaba en girar más allá del ángulo permitido por la anatomía.

En sí, la biblioteca no es enorme pero es precisamente su estructura en tres cámaras y dos alturas la que lo hace hasta cierto punto manejable, como si pudiera ser propiedad tuya en algún futuro afortunado.

Pasados unos minutos, repasando las hileras de libros, los mecanismos de escaleras, las enormes mesas de estudio y los techos con pinturas, le comenté al oído a Angela:

«Claramente, las supuestas sensaciones místicas que golpean a los creyentes al visitar templos religiosos y que a menudo asocian a una presencia celestial puede ser no sólo empatada sino superada por lo que otros experimentamos al entrar en templos de saber y conocimiento como éste»

Respeté la prohibición de no hacer fotos así que ilustro este post con una prestada.

Antiguo mecanismo de reloj de la Catedral de Huesca

Los relojes, con sus mecanismos de ruedas dentadas siempre han tenido un aire de “invento” histórico. Sin electricidad (tan mágica como quita-magias), todo se vuelve más artesano y necesitado de precisión.

Esta foto la tomé en el reciente viaje a Huesca. Se trataba de un montón de hierro colocado semiescondido en uno de los descansos de los 180 escalones en la escalera de caracol de su torre principal.

Otros que pasaban antes o después de nosotros, asomaban la nariz y al ver este amasijo viejo consideraban que no merecía la pena y continuaban su camino.

El reloj marcaba una hora imposible, como si una vez roto se hubiera rebelado contra las convenciones temporales.

Isla de Skye: donde quiero vivir

La Isla de Skye, al oeste de Escocia, es un pequeño mundo que me enamoró cuando haces años la visité con Angela.

La foto es de una casa abandonada pero, como insinúa la autora, rezuma historias nunca relatadas.

Google OS: ¿qué puede significar?

Hace escasos días Internet sufrió una convulsión por el anuncio inesperado de Google de ofrecer antes de final de año de un sistema operativo propio fuertemente ligado a su navegador Google Chrome, libre y sin prejuicios sobre el tipo de ordenador en el que podría ejecutarse.

Al parecer Google llevaba ya tiempo trabajando conjuntamente con destacados fabricantes de equipos hardware para encajar todas las piezas y producir un producto atractivo para la mayoría de consumidores.

La sorpresa venía sobre todo porque, aunque muchas voces ya habían avisado de que esto tarde o temprano sucedería, nadie se esperaba un anuncio tan pronto y tan decidido. Sin embargo, en realidad todo tiene bastante sentido si lo miramos con cierta perspectiva. Read the rest of this entry »

Beauty & the Beasts




Beauty & the Beasts

Originally uploaded by Hamed Saber

Esta imagen de dos mujeres iraníes, una (de negro) custodiando a la otra (de rojo) por no vestir según las directrices gubernamentales del decoro, es impactante.

La diferencia de color, la diferencia de expresión facial y, sobre todo, quién está ejerciendo el poder y la dominación, me sacudió cuando la vi.

Bolsa para netbook / Netbook bag

La bolsa de ganchillo que me hizo Angela es el perfecto compañero de viaje de mi Dell Mini 9 :-)

Juegos de Rol: ¿nostalgia a los 30? Pues sí que empezamos pronto… [mega largo]

Recientemente he estado recuperando la afición por los juegos de rol. Nunca la he dejado del todo y el año pasado jugué tres o cuatro veces ya fuera como Director de Juego o Jugador. Sin embargo, la constancia de los años escolares (Club de Rol Nameless en Pozuelo de Alarcón) y universitarios (Club de Rol Rolatividad en Fac. CC. Físicas de la UCM + grupo de amigos) ha sido imposible de mantener.
Read the rest of this entry »

Bug de la civilización actual: en el cine como en el salón de tu casa (más corrosivo de lo normal)

Nombre: En el cine como en el salón de tu casa

Descripción: Te preocupas de elegir bien en qué película gastarte tu dinero, te preocupas por la sala y las butacas libres, diantres ¡hasta a veces pagas el canon lineal por comprar por internet! Llega el momento y te sientas en tu butaca. Con cierto recelo olisqueas el personal circundante. No quieres mocosos, ni jóvenes morreantes, ni el Nacho viviente, ni cotorras comentaristas. Invariablemente, la mala educación y falta de sensibilidad por los demás hace acto de presencia:

  • ¡Vaya truñaco!: y como a ti te parece un bodrio (o será que no la entiendes) todos a comernos tus carcajadas sarcásticas y comentarios gratuitos. He ido al cine, no al circo a ver tu espectáculo de humor.
  • ¡Oh, pero qué le va a hacer!: si te da miedo o grima, sal ya de la sala, deja de interrumpir mi concentración. Lo estás pasando mal tú y lo estamos pasando mal el resto por no verte dentro de la peli.
  • ¡Di que sí, que el otro día me lo dijo!: ¿te crees que el ruido de fondo de la peli apantalla tu cháchara? Todo lo contrario, mi cerebro traidor filtra de tal forma que te oigo a máximo volumen.
  • ¡tinonino, tinonino, tinonino!: ¡Andá, qué sorpresa, si resulta que la recomendación de apagar el móvil también iba por ti! ¡No te lo puedes creer, pero si nadie te iba a llamar! ¡Ay, que no sé cómo apagarlo, sólo cancelaré la llamada! [...] ¡tinonino, tinonino, tinonino! ¡Ay, otra vez me llaman, pero si he colgado! [otro] ¡Señora por favor! (suelen ser viudas, demostrado).
  • ¡Crunch, munch, slurp!: palomitas bien ingeridas, OK. Terrorismo olfativo o sonoro ¡NO! Tus COSAS de mantequlla (TM) y queso sintético me secuestran la cordura. Tu fatiga nasal para mí la quisiera. ¿Por qué no te traes un tupper de revuelto de morcilla? Mejor no hablamos de envoltorios suplicantes de clemencia ¡mátalos ya y obtén la azucarada recompensa!

Informante: Cinéfilo Vil

Severidad: media. Te puede destrozar una película (con lo caras que están) y amargarte el resto del día. Por lo demás, te hará replantearte más aún el ir al cine en horarios normales.

Instrucciones para reproducirlo: Cines con versión doblada, sesión de entre las 19.00 y 22.00, especialmente.

Posible solución: siendo realistas, ninguna. Huir a las salas VOS. Idealmente, botón que abre un abismo en la butaca del malvado. Exportable para tísicos en salas de música.

Responsable: los padres, que las visten como…, la tercera edad, que elige fatal las películas de miedo o asiáticas, los grupitos que entran en barrena y compiten por la risa gregaria, las salas de cine, que se centran en que apagues los móviles y nada más.

Visita al CERN

Llevo un buen rato escribiendo en forma de diario nuestro viaje a Ginebra y, más concretamente, al CERN. Al final me pareció tan soso el formato que lo he replanteado como pequeños bloques sobre aspectos del viaje:

Ginebra

Me pareció una ciudad tranquila, quizá demasiado. Los alrededores son extraordinariamente feos por la cantidad de edificios de caja de cerillas. Sin embargo, la ciudad en sí tiene un aire solemne y cuidado, con muchos edificios antiguos. Además, la parte vieja resultaba muy agradable y los escaparates de tiendas de antigüedades eran hipnotizantes.

CERN

Una comunidad científica multinacional en donde conviven los estereotipos de científicos canos de mirada distraida y jóvenes vitales algo más “fashion”. Los edificios que visitamos tenían ese aspecto de institución de mediados de siglo ya amarillenta. Las paredes de los pasillos, entre despacho y despacho, se encontraban empapeladas de posters de congresos o experimentos.

Posteriormente, en las profundidades, visitando los experimentos ATLAS y CMS descubrimos el otro CERN. El de los técnicos con casco protector, los montacargas enormes, las verjas protectoras con lecturas del iris, etc. Los experimentos en sí eran impresionantes obras de ingeniería. Aparecían ante nosotros como grandes monstruos de metal y cables desmontados, desnudos y a temperatura ambiente, muy lejos de los 2.9K (-270 C) a los que tienen que operar. En el ATLAS apenas estuvimos un par de minutos y la iluminación no era buena pero en el CMS pude moverme a mi antojo y hacer unas fotos que transmitieran su naturaleza.

cernangela

Foto de Angela en ATLAS

cerncms01

Foto 1 de CMS

cerncms02
Foto 2 de CMS

Al día siguiente visitamos las instalaciones del satélite AMS. En la sala limpia pudimos observar el montaje de la versión de pruebas del satélite y Angela aprovechó para preguntar sobre los detectores y las precauciones frente al viento solar. Este satélite lleva acumulado un gran retraso pero parece que el año que viene irá en el transbordador hacia la ISS para acoplarse. Tienen hasta entonces para resolver algunos problemas con el imán interno que los tienen preocupados.

cernpabloabs

Pablo al lado del módulo TRD

Sensaciones

Como físico de corazón me enamoré del CERN y sentí varias veces la punzada de saber que nunca podría debatir sobre cuestiones matemáticas o físicas al nivel al que yo desearía. Mi cultura general y la lectura de revistas especializadas equivalen a un “Mortadelo y Filemón” comparado con la Wikipedia que tienen en la cabeza estos señores. Sé que no es todo ideal y que las pugnas políticas y económicas están a la orden del día pero estoy completamente a favor de que de mis impuestos se destine una porción generosa a la promoción de estos complejos científicos y experimentos de ciencia básica. Espero que pronto puedan volver a poner en marcha el LHC para que me imagine los haces de protones o núcleos de plomo fluyendo por sus canales y colisionando de forma espectacular. ¡Buena suerte con el bosón de Higgs y todo lo demás! Yo os espero con el LHC@home a punto.

Nos mudamos

Después de casi cuatro años en el piso actual, decidimos que se nos estaba quedando pequeño. Cuando empiezas a tener muchos libros “en doble fila” y cada aparato nuevo que compras te supone un reto para almacenarlo tienes la opción de hacer un “downsize” y donar o tirar todo lo que no es imprescindible o irte. Hicimos lo primero y a los pocos meses hemos tenido el mismo problema. Simplemente, tenemos que irnos a un sitio un poco más grande.

Nos da un poco de pena porque esté pisín fue el primero. Los vecinos no son en este caso un ancla, porque apenas tenemos trato con ellos. Tampoco las tiendas del barrio, salvo una o dos.

Nos vamos a un piso que está a 200 metros de aquí, así que mantenemos la zona, que nos gusta mucho.