ISO, el organismo internacional relacionado con estándares más citado y buscado, ha resuelto aprobar la propuesta de Microsoft para Office Open XML (OOXML) como estándar ISO 29500. Sin embargo, las bochornosas irregularidades que han acompañado al proceso ya desde su comienzo en septiembre con una primera votación en contra de la propuesta, hacen de este bautizo un escándalo relacionado con corruptelas, mala praxis, desinformación, FUDs varios y manipulaciones de los diferentes comités nacionales de ISO.
No es que esté decepcionado con la forma en que ISO ha gestionado este proceso, que lo estoy, ni sorprendido de que países con limpieza burocrática como Noruega votarán a favor con un 80% de votos del comité en contra, que también lo estoy, es que estoy directamente cabreado. Al parecer los estándares internacionales tan importantes para el consenso técnico. la interoperabilidad y la independencia de los fabricantes cuentan en sus filas con un nuevo miembro, OOXML, mediocre, mal documentado, con una nula intención de ser “multiplataforma” (tómate algo, MS!) y que viene a competir con ¡otro! estándar ISO, ODF, con especificaciones libres y que cumple con las mismas funciones sin levantar sospechas).
Hasta qué punto Microsoft ha “supervisado” el proceso de votación que sacó una nota de prensa oficial anunciando el resultado positivo antes que la propia ISO… Es un día triste para la transparencia en los procesos de aprobación de estándares y un insulto a la inteligencia a la comunidad de desarrolladores.
Naturalmente que habrá habido otros procesos dudosos en el pasado pero la cantidad de esfuerzo destinado a darle un vuelco a la votación inicial de septiembre es indicativa de hasta qué punto Microsoft quería que ISO aprobara OOXML costase lo que costase, algo que una propuesta seria de estándar no hubiera requerido.
Enlaces de interés:
Nota de prensa de ISO
20 razones por las que OOXML huele mal
Listado actualizado de irregularidades en el proceso de votación (por países)