30 años
Ayer 30 de mayo cumplí 30 años. Es un número mediático como todos los que acaban en cero. Uno se encuentra a caballo entre una década ¿aprovechada? y otra década ¿aprovechable?
Me encuentro muy cómodo con los 30, la verdad, y aunque la famosa crisis de los 30 sobrevuela aún el corto plazo, creo que apenas me herirá un costado.
Lo celebré reuniendo a unos cuantos buenos amigos e invitándolos a una obra de teatro, luego a una cena y finalmente a unas copas, todo por la zona de Lavapiés. Los regalos, como siempre, acertados y la compañía de mucha calidad.
La noche anterior Angela me hizo entrega de su regalo; una lámina perteneciente a una edición limitada de 100 de una pintura de John Howe titulada “Celtic Myth”.

Se trata de la número 61/100 y viene firmada en lapiz por el propio John Howe. Es una preciosidad y pronto tendrá un marco a la altura.
Cambiando de tema, me preguntaba hoy cómo será nuestro entorno dentro de otros 30 años.
- ¿Nos habremos acercado más a conglomerados político-económicos, requiriendo menos colores para pintar un mapamundi?
- ¿Qué lugar ocuparán las energías denominadas alternativas?
- ¿Colapsará China bajo su propio peso debido a luchas intestinas o se erigirá como un nuevo líder mundial?
- ¿Llegaremos a comprender el mapa completo de las partículas y energías que conforman nuestro universo medible?
- ¿Qué papel jugarán las religiones en la sociedad del año 2038?
- ¿Cuántos idiomas convendrá que un niño aprenda en el colegio… y cuáles?
- ¿Me obligarán a jubilarme con 60 años o a no hacerlo?
Y la más importante de todas:
- ¿Mantendremos nuestras mismas direcciones de correo electrónico?
Nos vemos por allí.
