Aproximación a la Verdad: validez de los modelos
Hace tiempo que no trabajo como debiera el terreno filosófico pero hace un mes tuve la ocasión de volver a hablar con un amigo de toda la vida, Marc (filósofo y físico, ahí queda eso), y nos entretuvimos bastante tiempo sobre la superioridad de modelos de realidad y verdad sobre otros.
Simplificando bastante, podríamos quedarnos con los modelos basados en la ciencia y el empirismo y aquellos otros ajenos a ellos, como los religiosos o espirituales.
Marc, haciendo de abogado del diablo, apuntaba que el hecho de que un chamán hasta las trancas de peyote afirme que se ha convertido en águila y ha visitado a los espíritus para pedirles consejo y un científico explique esa experiencia gracias a conocimiento de neurología y química, supone un empate técnico en cuanto a la realidad subyacente. Puesto que tenemos una limitación intrínseca aceptada por la inmensa mayoría de científicos, filósofos y teólogos sobre la capacidad humana de conocer la Realidad y no la percepción sesgada de esa Realidad, tanto el chamán como el científico podrían estar en lo cierto.
¿Quién, decía Marc, podría afirmar de forma absoluta que el chamán no ha abierto una fisura en las limitaciones fisiológicas del ser humano y realmente se ha colado en la consciencia de una águila que pasaba por allí?