Reflexiones acerca de la comunidad del Software Libre en España

Autor: Pablo Ruiz Múzquiz. pablo[at]elenya[dot]net

Fecha: Enero de 2005

Resumen:

Este documento analiza algunas de las actitudes menos beneficiosas que se observan en los miembros de la comunidad del Software Libre en España y que no deben soslayarse si se persigue una aceptación y reconocimiento globales.

1 Introducción

Como muchos, he experimentado una evolución en mi percepción del software libre. En mis comienzos (1997) me introduje en GNU/Linux porque me habían asegurado que si utilizaba este sistema operativo no tendría problemas con las IRC WARS1 que estaban tan de moda en las redes IRC de Dalnet, Undernet y la recién nacida IRC-Hispano. Inmediatamente me di cuenta de que esa supuesta inmunidad era lo de menos, que detrás se adivinaba una mentalidad y un modelo de trabajo que me arrastraban cálidamente. Por aquel entonces yo estudiaba CC. Físicas y veía tal similitud entre el software libre y la ciencia que los consideré semejantes ante mi sentido del avance compartido de conocimiento y abandoné progresivamente el uso de software propietario2.
Estos últimos años he sido testigo de cómo el software libre ha ido encontrando cada vez menos rechazo en algunos sectores y cómo la comunidad que lo soporta ha cobrado un protagonismo mediático muy importante para su promoción. Precisamente porque, a este respecto, vivimos tiempos dulces en nuestro país, es necesario superar cuanto antes el infantilismo que inunda a una gran mayoría de usuarios de software libre. Este infantilismo no es nocivo en una etapa inicial pero empieza a ser alarmante cuando en eventos tan importantes como la Conferencia Internacional de Software Libre de Málaga de 20043, las preguntas que escuchamos en el auditorio provocan asombro y cierta vergüenza ajena.

Olvidemos los chistes fáciles y estériles sobre Microsoft y Windows tales como «Windows se cuelga», «Microsoft cree que los usuarios son cabezas de chorlito», «Microsoft nos espía porque usa backdoors4 en su software», «Windows es malo porque tiene muchos virus», etc. Me pregunto cuánta gente de la que utiliza software libre (por ejemplo, en el sistema operativo) sería capaz de defender la migración de un parque de 3000 equipos equipados con MS Windows a GNU/Linux con sólo decir «GNU/Linux no tiene pantallazos azules y, si se cuelga un proceso, siempre puedes matarlo». No parece serio.

Así pues, creo que es importante que reflexionemos un momento sobre cuál ha de ser la actitud más inteligente a la hora de promover el Software Libre en términos de:

  • Coherencia interna.
  • Divulgación.
  • Implantación.

Por ello, he querido resaltar aquellos aspectos del movimiento del software libre que están siendo descuidados. No se trata de un alegato a favor del software libre o de una defensa contra los habituales FUDs5 que circulan por los medios de comunicación, sino de una cura interna que nos permitirá utilizar todos nuestros recursos de forma sana y productiva.

2 No desmerezcas a tu oponente

El software libre está creciendo mucho. No tenemos que recurrir a gráficos de terceros o a estudios de analistas famosos; lo vemos todos los días. Pero ¿cuánto de ese crecimiento es de calidad? Es decir, ¿cuánto de ese aumento de la presencia del software libre se produce en condiciones ideales de comprensión del fondo y las implicaciones del software libre?

En toda disciplina humana existe algo conocido como «pedagogía interna». Es necesario formar al neófito para que pueda moverse con soltura en la selva de términos, argumentaciones y conflictos habituales y responda con criterio a las demandas que tanto desde dentro como desde fuera se le exigen.

Con el software libre ha de suceder lo mismo. Se vuelve importante realizar un esfuerzo por presentar su naturaleza sin recurrir a tópicos o a descalificaciones, porque el trato que demos al entorno condicionará una reciprocidad acorde. Cuando hace un par de años Microsoft respondía a las preguntas de los periodistas sobre el fenónemo GNU/Linux6, su respuesta nos hacía sonreir a muchos. Grandes prebostes de la compañía daban a entender que Microsoft no debía preocuparse en absoluto por una moda de un grupo de frikis faltos de cariño. «Seguid ignorándonos y menospreciándonos» — pensábamos muchos — «cuando os deis cuenta de nuestro avance ya será demasiado tarde». Naturalmente, Microsoft sólo estaba retrasando su política de ataques para no dar cancha al software libre antes de tiempo en un partido incómodo para ellos.7 Sin embargo, los defensores de un modelo de desarrollo basado en el software libre, que hoy en día no ocupa en absoluto una posición dominante en el mercado, somos en ocasiones tan soberbios y prepotentes, que incurrimos en errores aún más sangrantes. Desde una posición sólida pero pequeña pretendemos pasar por encima del software propietario como si fuese sólo una cuestión de tiempo. Como si otros ya supiesen lo que hay que hacer y nosotros sólo tuviésemos que dedicarnos a presenciar la victoria desde el sofá.

Por ello, quisiera resumir algunas de las claves que considero nefastas para el movimiento del software libre, concretamente en España, donde las he observado más de cerca.

2.1 Microsoft no es el enemigo, es un enemigo

El software libre no está contra Microsoft, está contra el software propietario. Este habitual solapamiento constituye uno de los errores más comunes entre los usuarios de software libre. Intentan presentar la fortaleza del software libre (en este caso, de GNU/Linux) como némesis de Microsoft. El imposible silogismo que guía las intervenciones de muchos suele aparecer como sigue:

  • MS Windows es caro, no me gusta y es inestable.
  • GNU/Linux es barato, me gusta y es estable.
  • Por lo tanto: El software libre es mejor que el software propietario.

Si le preguntamos «¿Por qué?» a una persona que promulgue este razonamiento, probablemente nos dirá: «Porque MS Windows es caro, no me gusta y es inestable». Este análisis circular que otorga validez universal a casos particulares pone en peligro la confianza en la conclusión. Además, convertimos la pugna entre software libre y software propietario en una mera cuestión de sistemas operativos. La simplificación del problema conduce inevitablemente a un callejón sin salida en tanto en cuanto presentamos a todo el software libre como rehén de las decisiones de una de las muchas compañías de software propietario que existen en el mundo.

Por ejemplo: ¿Qué ocurriría si un experto administrador de sistemas de una empresa nos dijsese «Gracias a un acuerdo con Microsoft, MS Windows nos sale prácticamente gratis, a la mayoría de empleados nos gusta y una buena política de actualizaciones y mantenimiento limita los fallos a su mínima expresión»? ¿Sería, entonces, falsa nuestra conclusión?

Sé perfectamente que muchos conocen qué otros atributos han de añadirse a las dos premisas para que volvamos a una situación más acorde con la realidad, pero lo cierto es que muchos más no tendrían mucha idea o enumerarían cual automátas las ventajas del software libre sin poder defender sólidamente ninguna de ellas.

Como he dicho antes, Microsoft es una empresa que produce software propietario. Es cierto que es la empresa de mayor envergadura del sector y que constituye una referencia incuestionable. Sin embargo, si Microsoft anunciase mañana que prepara un cambio en su política de precios y que va a empezar a regalar su sistema operativo, me imagino a un gran conjunto de los usuarios de software libre acudiendo frenéticos a los foros de expertos para escuchar de boca de los gurús por qué sigue siendo mejor el software libre para una empresa aun cuando su coste total sea ahora mayor debido a la formación necesaria que en los primeros años acompaña una nueva tecnología8. Sí, es triste, pero bastante gente necesita su dosis diaria de soma.

Muchos otros estaríamos interesados en las consecuencias de esta jugada, naturalmente, pero mucho más tranquilos que el resto, porque nos daríamos cuenta de que Microsoft ha modificado el único parámetro libre que tiene aún; el precio. Y en un mundo en donde vamos camino de productos con un coste más pequeño y unos servicios más caros, este paso no aportaría nada realmente nuevo.

No debemos obsesionarnos con Microsoft. Debemos tenerla en cuenta porque es la gran protagonista del software propietario en el mundo y utiliza técnicas cuasimafiosas para lograr imponer su criterio en ámbitos de dominio público. Pero el fin del software libre no es acabar con Microsoft y por ello nuestras afirmaciones deben ser transparentes en relación con entidades concretas9.

2.2 Copiar ilegalmente software propietario no es una buena idea

Contrariamente a lo que muchos creen, el software libre no anima a copiar ilegalmente software propietario (o, en general, software que no permite su libre copia). El software libre está protegido por licencias que utilizan el marco lega actual para ceder derechos habitualmente retenidos por los fabricantes de software a los usuarios y a otros desarrolladores.

Estas licencias están ahí para ofrecer seguridad y un cabo al que agarrarse cuando se descubre una violación de su contenido. En el mismo mar de legalidad, por mucho que no nos guste, existen otras licencias de software propietario que son tan legítimas como las nuestras. En ningún caso, no cumplir esas licencias (realizar ingeniería inversa o copiar ilegalmente el software) será menos ilegal que atentar contra la licencia GPL10 – por poner un ejemplo conocido — al utilizar código libre en proyectos cerrados. No estamos afirmando que sea justo pagar lo que suele costar el software propietario (aunque hay freeware tan propietario como el que más y nadie parece quejarse tanto, desgraciadamente), sino que este tipo de licencias (que raramente se redactan en términos económicos) no son más débiles legalmente por no ser de nuestro agrado, como no lo son las licencias libres por mucho que a ciertos grupos les moleste en extremo.

Es muy importante que obremos guiados por la coherencia. Si queremos que respeten nuestro modelo de licencias libres y poder indignarnos cuando alguien hace caso omiso de ellas, tendremos que aceptar asimismo las condiciones que vengan impuestas por el conjunto de licencias de software propietario.

¿Por qué debe ser esto así? Las licencias libres no son unas licencias alternativas que son válidas sólo en una cibercultura paralela en donde las reglas son otras. Las licencias libres responden con autoridad a las exigencias legales sin inmutarse y es una gran suerte que podamos presentar ante la justicia un texto como la GPL o los pertenecientes a Creative Commons11 y esperar un trato igual que una empresa de software propietario al denunciar a otra por pirateo. Así pues, la fortaleza moral del movimiento del software libre en el ámbito legal sólo puede coexistir si somos consecuentes y no copiamos ilegalmente software propietario. A muchos puede resultarle duro, pero el respeto que queremos para nosotros no nace espontáneamente. Sólo si aceptamos las reglas de juego para todos podremos ser considerados elementos fundamentales en el futuro de la informática mundial. Algunos podrán verlo como un movimiento quintacolumnista12 pero no por ello se le restará un ápice de legalidad. Precisamente, se utiliza el sistema existente de copyright con un planteamiento poco tradicional pero absolutamente válido. De ahí surge, en parte, la excelente coyuntura que vive este movimiento.

3 No hables de oídas y no seas víctima de modas: ten criterio

Es muy viejo el dicho que reza «La ignorancia proporciona seguridad» y el software libre no está libre de él. En absoluto somos inmunes a caer en medias verdades cuando no falsedades. Además, la sensación de comunidad nos puede volver demasiado arrogantes e incluso sectarios delante de un público mixto restándonos credibilidad en un momento en el que necesitamos alcanzar masa crítica de implantación y desarrollo de software libre.

3.1 El software libre no es contrario a la cultura empresarial

La cultura empresarial es algo muy vasto como para poder afirmar que algo es contrario a ella.

La cultura empresarial podría definirse grosso modo como una reelaboración del negocio tradicional. Incorpora una mayor complejidad y genera nuevas profesiones13 para cubrir demandas más variables y adaptarse rápidamente a alteraciones en el medio. Aparece una necesidad de organizar o jerarquizar tanto procesos como recursos y el beneficio económico prima sobre cualquier otro.

El software libre no dice en ningún momento que sólo puedas desarrollarlo o utilizarlo si eres un programador independiente o un empleado de una empresa que utiliza su tiempo libre en casa para participar en proyectos. El hecho de que el modelo de actividad de la mayoría de las empreas de software propietario haya sido, hasta ahora, confiar el valor de su negocio al producto no implica en ningún caso que sea una relación indisoluble y necesaria.

Cuando la tecnología está al alcance de todos, el valor añadido lo encontramos en la calidad de la asistencia y en la capacidad de la empresa que la provee de adaptarse a las exigencias cambiantes del mercado o de sus clientes. Naturalmente, muchas de estas empresas no podrían subsistir en un mercado de servicios y de constante innovación. Por otro lado, el mercado de la tecnología ha sufrido ya varias revoluciones; unas más pequeñas y otras más grandes, y en todas ellas han caído grandes compañías y han surgido otras al amparo de las nuevas ideas. Muchos creemos que estamos cerca de otra de estas revoluciones y que las reglas de juego se verán alteradas lo suficiente como para que muchos modelos de negocio basados en un producto cerrado dejen de resultar atractivas a los consumidores o grandes clientes. En la empresa donde trabajo (trabajaba14) actualmente, Ciberaula, prácticamente todo el software que utilizamos para nuestra oferta de e-learning es libre. Una de las razones fue el coste inferior de algunas herramientas comparadas con equivalentes en el mundo propietario pero, a medida que el tiempo transcurre, la independencia tecnológica, la adaptabilidad y el uso de estándares ha ido demostrando su peso específico en la estrategia global. Y aunque no es en absoluto necesario, ha fomentado una inversión en desarrollo local. Al combinar una excelente metodología de formación y un uso inteligente de recursos libres, nuestra competitividad ha ido en aumento hasta tal punto que se ha creado una suerte de minidepartamento de I+D Software Libre que dirijo. Creo que es hora de que desterremos el mito de que no es posible hacer software libre y cobrar por ello. Desgraciadamente, numerosas empresas no han sido capaces de separar conceptos tan disjuntos como libre y gratis por más que en español no se preste a confusión. En definitiva, el software libre ha venido para enseñarnos muchas ideas nuevas15 pero entre ellas no se encuentra que algo tan ancestral como poder pedir una compensación a cambio de un trabajo realizado es erróneo y hay que abandonarlo.

3.2 Los defensores del Software Libre si respondemos ante el resto

Llevo varios años asistiendo a conferencias y congresos de software libre en España. Ciertamente, la mayoría de ellas (que además coinciden con las primeras) provenían del humus universitario y el perfil del asistente y el ponente se ajustaba a un joven técnico ya convencido que disfrutaba en compañía de colegas y se empapaba rápidamente de nuevas posibilidades de investigación que se le habían escapado hasta ese momento. Con el paso del tiempo, este perfil ha ido cambiando. Ahora se ven más corbatas en las butacas dispuestos a conocer con detalle las características del software libre y saber en qué apartados ofrece ya mayor competitividad para sus negocios y en cuáles lo hará en un futuro próximo. En los congresos generalistas, estas personas van adquiriendo un rol fundamental de propagación de nuestras ideas y no encuentro una evolución paralela en el enfoque que el resto de los participantes ofrecemos. Constantemente se recurre a viejos tópicos del software propietario (o debería decir Microsoft) que rozan el FUD que tanto detestamos. Intervenimos, no para preguntar, sino para reflexionar en voz alta sin haber contrastado mínimamente nuestras afirmaciones, y acabamos cayendo casi siempre en el «Javi, venga, pregunta eso que me dijiste en la comida» desde la tarima o en el aplauso papanata de algunos ante el cuelgue de un sistema MSWindows durante una presentación.

Efectivamente, el software libre ha horizontalizado muchos de los procesos y relaciones que se daban en el mundo informático y, naturalmente, alguna repercusión efectiva ha de tener allá donde vayamos. Pero en cualquier comunidad, un exceso de amiguismo por parte de sectores provoca reacciones adversas en el resto. Sobre todo, cuando esa falta de tacto y sensibilidad se produce del lado de los que nutren el núcleo más formado y más cualificado para intervenir en foros y debates diversos. Si yo, que estoy completamente convencido de la bondad del software libre y que dedico varias horas al día a proyectos de esta naturaleza, me siento excluido cuando se dan cierto tipo de comportamientos en eventos públicos, me pregunto qué sentirá el recién llegado. Probablemente se vuelva a casa con la sensación de que la base del software libre la forma gente inmadura, endogámica hasta extremos aislantes y poco preparada para dar la talla en la vida real. Por ello, creo que no hay que confundir buen ambiente con nuestro rollo y sí dar una imagen de seriedad cuando es requerido y un perfil más distendido cuando la ocasión lo permite y anima.

4 Conclusión

Mi intención con este artículo era poner de manifiesto ciertos defectos que temo que puedan acabar resultando crónicos, en particular en España. A algunos les puede parecer contradictorio que haya ofrecido una visión geográficamente dependiente de un movimiento que no entiende de fronteras al gestarse en su mayor parte en Internet. Quizá dentro de veinte años esto sea verdad, pero a día de hoy la cultura en la que vive inmerso un individuo es fundamentalmente nacional y no puedo extralimitarme en mis afirmaciones más allá de una intersubjetividad social de la que participo activamente. Por ello, entender cuáles son las peculiaridades de nuestro país en este apartado16 nos hará tomar una perspectiva más rica de todo el conjunto que, ahora sí, agrupa a estados y grupos de todo tipo. Si defendiese tesis reduccionistas diría que todo puede limitarse a una palabra: leer. Una de las virtudes con las que habitualmente se nos llena la boca es que el software libre permite un acceso libre al conocimiento. Esto es cierto. Pero no por ello recibimos los beneficios de manera automática; es necesario ejercer esa libertad y promover un enriquecimiento colectivo de todos los que participamos de esta empresa mundial. De lo contrario, nuestro propio analfabetismo inmanente nos dejará expuestos a los ataques de perro viejo del sector informático tradicional que no va a ceder ni un palmo sin luchar.

 


Notas

1. Los ataques que un usuario de una red
de IRC (sistema de charla por canales y privados) se agrupaban
fundamentalmente en tres: Ataque contra una versión específica del
cliente IRC más usado: mIRC; ataque contra el SO más usado: MS Windows;
ataque contra tu conexión al servidor IRC: flooding. GNU/Linux protegía
de los primeros y aguantaba mejor el tercero.

2. Puede lerse un artículo referente a esto
en: http://elenya.net/trabajos/fisica_y_gnulinux_prm.html

3. http://www.opensourceworldconference.com La asistencia superó los 5000 participantes.

4. Un backdoor en el software es una puerta trasera que
permite acceder al sistema utilizando un acceso no documentado de forma remota.

5. FUD es un acrónimo inglés que significa: Fear, Uncertainty and
Doubt. Esto es; Miedo, incertidumbre y duda. Es un ataque de tipo psicológico, fundamentado en incorrecciones o mentiras, que persigue generar desconfianza hacia un determinado producto.

6. Como máximo exponente operativo del Software Libre.

7. Por si alguien no lo sabe, Microsoft no es tonta.

8. Como ejemplo señalo la decisión de la administración de Munich, que
apostó por una migración al software libre aun cuando el coste superaba en 10 millones de euros a la oferta propietaria.

9. Salvo, por supuesto, en las comparativas, por su propia naturaleza de ring tecnológico»

10. La licencia GPL (General Public License) es una de las licencias más utilizadas en proyectos de software libre. Fue redactada por la Free Software Foundation y puede leerse en http://www.gnu.org/copyleft/gpl.html

11. Creative Commons http://www.creativecommons.org. Proyecto creado por Lawrence Lessig para la elaboración de licencias
libres flexibles, claras y de muy fácil aplicación.

12. Como dijo Andoni Alonso en una charla en el congreso de Málaga.

13. A veces casi con el carácter de oficios.

14. Ya no trabajo allí sino en Entel IT Consulting, SA. Soy Director Free & Open Source Software.

15. Algunas no tan nuevas, pero aplicadas en otros campos, como la iencia.

16. Por ejemplo, parece que en España casi todo el mundo está de acuerdo en que copiar ilícitamente software no es reprobable, como demuestran las cifras que nos colocan en el segundo puesto de la Unión Europea sólo superados por Grecia.

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